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Emprender = Educación 2.0
23/08/2011
Hace ya 18 años, me transmitían los resultados de un estudio realizado, como no, en Estados Unidos, sobre las necesidades de formación y reciclaje a lo largo de la vida profesional de las personas, en función de a qué década correspondían. Para no extenderme, los resultados llegaban al absurdo de necesitar más de una vida
Desde 2008, nuestro país vive inmerso en una profunda crisis que, desde mi punto de vista, se construye sobre tres crisis distintas que se solapan y retroalimentan unas a otras.
Ante este panorama se hace necesaria la adopción de una serie de medidas en el corto, medio y largo plazos, que permitan retomar el pulso económico y social de un país que, a lo largo de su historia, siempre ha demostrado su grandeza. No pretendo decir cuáles son estas medidas pero si cuáles son los objetivos principales que nos tenemos que plantear. En el corto plazo se hace necesario reducir la necesidad desbocada de financiación de las administraciones públicas para que, por un lado se suavice la prima de riesgo y por otro, el dinero empiece a fluir hacia las empresas, que son las únicas capaces de generar empleo de forma eficaz y sostenible. En el medio plazo se hace necesaria una reforma profunda de nuestro sistema administrativo, al que hay que dotar de mayor eficacia y menor coste, sin que por ello tengamos que renunciar a los logros sociales alcanzados en los últimos años. Para lograr este fin, creo que se hace necesario el sacrificio de los egoísmos regionales y un profundo pacto por la regeneración político-administrativa de España entre todos los partidos políticos. Por último y por su enorme calado, como un objetivo a largo plazo tenemos que realizar un gran pacto social para la reforma de nuestro sistema educativo, ya no sólo porque el actual haya fracasado, sino por la necesidad de superar esquemas formativos ya agotados y que no nos llevarán a la cabeza de una sociedad globalizada, donde la Internacionalización, la Innovación y el uso de Internet y la tecnología se convierten en herramientas imprescindibles de cualquier entorno empresarial o personal sostenible en el tiempo. Esta reforma debe hacerse, como comentaba al inicio de este artículo, de una forma seria, científica y rigurosa; para ello, en lugar de elucubrar cuál es el mejor sistema, debemos abordar de forma rápida y decidida la puesta en marcha de varias experiencias piloto que nos permitan evaluar, en el menor plazo de tiempo posible, cuáles son las mejores, para su implantación posterior y, dado que éste sí es mi ámbito profesional, me permito dejar a modo de reflexión algunas preguntas: ¿Dónde tienen los alumnos que ver los videos o realizar las lecturas, en el aula o en casa? ¿Dónde tienen los alumnos que resolver los problemas, ejercicios o casos prácticos, en el aula o en casa? ¿Hacemos uso adecuado de Internet y la tecnología? ¿Cuáles son los modelos de aprendizaje más adecuados en función de los alumnos? ¿La clasificación de alumnos en aulas por edades es la más adecuada? ¿Qué valores trasmitimos cuando no se premian el esfuerzo y el resultado? ¿Qué es más valioso, los conocimientos que se tienen o la capacidad de adquirir nuevos conocimientos? ¿Fomentamos o matamos la creatividad y la innovación? ¿Cómo abordamos el aprendizaje entre pares? ¿Cómo fomentamos la cultura emprendedora? Yo respondo a esta última, formando a los padres y madres de los futuros emprendedores para que no maten la iniciativa y la creatividad de sus hijos y no les digan que lo mejor es que se preparen para ser funcionarios. Esta es una opción, no sé si la mejor pero, para no imponer mi opinión, hagamos una prueba piloto. Antonio Alonso @antonioalonso Director General EEN España |